1. El viernes pasado presenté los resultados de una investigación sobre los determinantes del voto político en una conferencia auspiciada por el Instituto del Perú de la USMP. Tuve la suerte de contar con un extraordinario panel, conformado por Alfredo Torres, de Ipsos-Apoyo; Fernando Tuesta Soldevilla, del Instituto de Opinión Pública de la PUCP; y Gustavo Yamada, de la Universidad del Pacífico.
2. El trabajo en cuestión tomó gran parte de mis energías en las últimas semanas. ¡Hasta soñaba con el tema! Tanto así, que compartí con el auditorio el sueño que había tenido la noche anterior a la conferencia. Soñé que de viaje por el interior del país, me paraba a comer en un huarique en La Oroya y, acordándome de uno de los platos típicos del lugar, pedí unas ancas de rana al mozo. Menuda fue mi sorpresa cuando vi salir a Gastón Acurio de la cocina con un plato humeante, y me dijo: "Aquí están sus ancas de sapo, señor". "¿Ancas de sapo?, pero si yo pedí de rana…" contesté, entre intimidado y sorprendido. A lo que el famoso chef me contestó: "Eso era antes doctor, ahora a los peruanos nos ha dado por comer sapo cada cinco años…"
3. Y aquí estamos, tratando de diseccionar al sapo y entender cómo funciona el voto, es decir, qué factores lo determinan. Junto a un grupo de jóvenes economistas, realizamos un escrupuloso análisis estadístico y econométrico de los determinantes del voto en el Perú, con información de las 195 provincias del país. Tal como adelanté en mi columna del 21.04.2011, el escenario Humala-PPK en segunda vuelta era el de la polarización absoluta: ricos contra pobres, incluidos contra excluidos, limeños contra provincianos... Y, ojo, esto no es una hipótesis, es lo que indica la distribución del voto de primera vuelta. Nunca, ni con Lourdes Flores, había habido una correlación estadística tan alta y significativa que marcase a alguien tan claramente como "el candidato de las minorías beneficiadas" en el Perú, como con PPK.
4. Sin embargo, lo realmente importante es que los coeficientes de correlación entre el voto por los candidatos y un gran número de variables explicativas (actitudes hacia la democracia y la corrupción; acceso a la educación, la salud y a programas de nutrición; así como indicadores de pobreza, de ingresos provinciales relativos, el índice de desarrollo humano, y la reducción en la pobreza) muestran fehacientemente que Keiko es percibida por la mayoría de los votantes como ubicada en el centro, entre las posiciones extremas y opuestas de Ollanta y PPK. Este resultado no es sorprendente y resulta clave para la votación en la segunda vuelta.
5. Otro resultado del análisis es que la variable más relevante para explicar el voto es la ideológica, en particular, por quién se votó en la elección pasada. Existe mucha inercia en el voto. Como bien señalaron los panelistas de la conferencia, puede haber volatilidad de corto plazo en el voto entre candidatos que ocupan un mismo espacio del espectro político (PPK, Toledo, Castañeda), pero existe inercia de largo plazo en el sentido de que los electores tienden a votar consistentemente por aquel que se ubica en el segmento del espectro político al que ellos pertenecen (Bedoya-Lourdes-PPK, Belaúnde-Toledo, Izquierda Unida-Ollanta). Esta inercia de largo plazo se manifiesta claramente en el voto de segunda vuelta, donde los electores nos sentimos obligados a optar entre dos candidatos y lo hacemos por aquel que se parece más a nosotros desde el punto de vista ideológico.
6. De allí que para el nacionalismo resulte indispensable dejar de ser percibido como lo que es, una posición radical, y tratar de aparecer ubicado en el centro político, un centro que de alguna manera ya es ocupado por su contricante. Esto explica por qué el viernes pasado Ollanta nos presentó su tercer plan, ¡menos de 50 días después de habernos presentado el segundo y a solo tres semanas de las elecciones! Los riesgos en términos de pérdida de identidad y credibilidad son evidentes. El 5 de junio veremos los réditos de este "desprendimiento" ideológico.
Carlos E. Paredes
Publicado en el diario Gestión, 19 de mayo de 2011
Carlos E. Paredes
Publicado en el diario Gestión, 19 de mayo de 2011